¡Cúanto tiempo! No tenía previsto empezar mis vacaciones blogueras antes de agosto, pero casi casi las he tenido que hacer obligada porque mi ordenador ha decidido volverse loco, y con él, el ratón. Entre los dos me traen por la calle de la amargura, no sabéis lo que me ha costado preparar el post y los calendarios :( (me ha borrado varias veces lo que tenía escrito... una maravilla, vamos).
